Wednesday, 27 May 2009

Ecological Debt - the Bolivian position

photo: REDAmazon
Evo Morales of Bolivia has just submitted this key document to the United Nations' AWG-LCA.

Debate on post-Kyoto climate governance now shifts to another group dominated by the rich countries, AWG-KP, in Bonn June 1-12.

Reports about corporate & finance lobbying at the May 24-26 World Business Summit, and in the US Markey-Waxman bill, show that those who brought us the subprime meltdown are planning to insert language in the Copenhagen COP-15 text to turn it into a carbon casino -- so polluters can continue business-as-usual, buying offsets from underdeveloped countries. The "ecological debt" document, with an annex on calculating the debt, argues for a radically different approach. Third World Network, Friends of the Earth, Greenpeace and other environmental groups support the Bolivian position.

See also Wikipedia on the history of the debt concept; a similar idea within the USA is "environmental justice" by Robert Bullard of the EJRC in Atlanta; legal scholar Karen Mickelson (2005) compares the negotiating positions of "ecological debt", "equal burden/level playing field" and "environmental space"; interchurch Kairoscanada discussion of ecojustice.

Evaluating developed countries’ historical climate debt to developing countries - Submission by Bolivia

Introduction

We call on developed countries to commit to deep emission reductions in order to advance the objective of avoiding dangerous anthropogenic interference with the climate system and its consequences, to reflect their historical responsibility for the causes of climate change, and to respect the principles of equity and common but differentiated responsibilities in accordance with the UNFCCC.

The causes and consequence of climate change

Since 1750 the emission of greenhouse gases has increased significantly as the result of human activities. These emissions have accumulated in the atmosphere leading to current atmospheric concentrations, which now far exceed levels dating back hundreds of thousands of years. These concentrations, in turn, are warming the Earth with significant and catastrophic effects. Current levels of warming are already damaging forest, mountain and other ecosystems, melting
snow and glaciers, thinning ice sheets, causing the oceans to rise and acidify, threatening coral reefs and intensifying droughts and floods, fires and extreme weather events. These adverse effects threaten to worsen the damages already produced by the current global warming on the Earth’s systems.

The countries most vulnerable to the adverse effects of climate change are developing countries.

Climate‐induced disasters, water stress, adverse impacts on agriculture, threats to coastlines, ecosystems and infrastructure, and altered disease vectors are already imposing substantial and rising costs, damages and setbacks in development – undermining developing countries’ rights and aspirations to development.

The historical cumulative emissions debt of developed countries

Responsibility for the majority of the historical emissions contributing to current atmospheric concentrations and to current and committed future warming lies with developed countries. Developed countries with less than twenty percent of the world’s population are responsible for around three quarters of historical emissions. Their current per person emissions continue to exceed those of developing countries by a factor of four. Their accumulated historic emissions on a per person basis exceed those of developing countries by a factor of eleven.

Developed countries – which have contributed disproportionately to the causes of climate change – now seek to appropriate a disproportionate share of the Earth’s remaining environmental space. By basing their future emission allowances on their past excessive level of emissions, they seek an entitlement to continue emitting at 70% or more of their 1990 levels through until 2020 (i.e. consistent with reductions of 30% or less). At the same time, they propose limiting developing countries – which most need environmental space in the course of their development – to much lower levels of per person emissions.

The excessive past, current and proposed future emissions of developed countries are depriving and will further deprive developing countries of an equitable share of the much diminished environmental space they require for their development and to which they have a right. By overconsuming the Earth’s limited capacity to absorb greenhouse gases, developed countries have run up an “emissions debt” which must be repaid to developing countries by compensating them for lost environmental space, stabilizing temperature and by freeing up space for the growth required by developing countries in the future.

See also/ver tambien Bolivia's Ecological Debt website, Deuda Ecologica explicandole en español :

¿Qué es la deuda ecológica?

Contrastando con la deuda financiera, existe una nueva corriente de pensamiento que considera la existencia de una deuda ecológica adquirida históricamente y actual de los países del Norte con los del Sur.

La deuda ecológica es en esencia la responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte, sus instituciones, la élite económica y sus corporaciones por la apropiación gradual y control de los recursos naturales asi como por la destrucción del planeta causada por sus patrones de consumo y producción, afectando la sustentabilidad local y el futuro de la humanidad.

Basados en esta definición, los pueblos en el Sur somos acreedores de esta deuda y los deudores los países del Norte. Esta deuda tiene como base al actual modelo de producción industrial, la producción exhaustiva de residuos como la emisión de gases de efecto invernadero, el capitalismo y el libre mercado.

Hay una necesidad ambiental, social, económica y moral de que se detenga el incremento de esta deuda y de que se repare las consecuencias nefastas sociales y ambientales que dicho modelo han tenido sobre las poblaciones del Sur. El reconocer la existencia de estas otras deudas, histórica, social y ecológica y demandar un resarcimiento, cambiará indefectiblemente y para siempre las relaciones económicas internacionales, pero sobre todo permitirá detener el modelo depredador y genocida que rige en el mundo.

La deuda histórica existe por el genocidio de los pueblos del Sur debido a la conquista, la esclavitud, el etnocidio por los siglos de ocupación, el robo de la biodiversidad y los conocimientos, el asalto de los territorios para apropiarse de los recursos naturales durante la colonia y todo lo que implica arrasar con las tierras, las culturas y los pueblos en el Sur. No basta con pedir perdón, no basta con decir que los ciudadanos de hoy en el Norte no son culpables de lo que hicieron sus antepasados, porque el bienestar que viven ahora, la vida de consumo y desperdicio, tiene como base el saqueo histórico de sus naciones a nuestros pueblos y territorios.

Europa no sería lo que es ahora sin las millones de toneladas de plata de América ni sería la misma sin la esclavitud de los 70 millones de africanos que fueron arrancados de sus tierras. Hay una responsabilidad histórica y presente por esto.

Pero, existen también otros factores que hace que estas deudas existan y que sigan creciendo. Algún día pasaremos la factura!

La deuda financiera que fue adquirida deforma ilegítima e ilegal, y que ya ha sido pagada con creces. No solo que los créditos recibidos en muchos casos han servido para financiar proyectos social y ambientalmente depredadores, sino que además, para el servicio de la deuda nuestros países se ven obligados a extraer más y más recursos naturales con los consecuentes impactos locales y globales.

La deuda ecológica por el actual saqueo de los recursos naturales y los daños socioambientales locales asociados es otro componente de estas deudas. Las extracción de recursos no renovables como minerales o combustibles fósiles destruyendo las tierras, contamina las fuentes de agua. Nuestros países exportan estos recursos sin considerar los daños locales.

La deuda ecológica también se manifiesta por la apropiación abusiva de espacios comunes como son la atmósfera o los océanos para absorber las emisiones de gases con efecto invernadero. El cambio climático está provocando desastres que afectan principalmente a los pueblos más vulnerables al Sur. Miles de muertos, millones de desplazados, tierras agrícolas y ecosistemas naturales desaparecidos. Para que esta deuda se detenga los países del Norte deben dejar de quemar combustibles fósiles, y los pueblos del Sur debemos detener el flujo de hidrocarburos para ellos. Los acreedores de esta deuda somos los pueblos del Sur afectados por los cambios climáticos.

La revolución verde y biotecnológica, son causantes de otra deuda social y ecológica del Norte con el Sur. Los graves impactos sociales, ambientales, culturales y económicos de la aplicación de tecnologías agrícolas como la de la llamada “Revolución Verde” y ahora la agro-bio-tecnología, con sus semillas genéticamente modificadas, así también de programas que promueven la concentración de tierras en pocas manos, constituyen una inmensa deuda social y ecológica.

Tanto las IFI, las transnacionales, como los países del Norte, han sido los principales beneficiarios de los proyectos de agroexportación, y que tienen sumidos en la pobreza y expoliación a los países y pueblos de América Latina, principalmente los pueblos indígenas y las comunidades campesinas.

Hoy tenemos los nuevos proyectos de agrocombustibles, que se han constituido en la nueva amenaza para las comunidades rurales y generará impactos impredecibles con consecuencias inimaginables. Estas propuestas energéticas, a parte de los impactos locales, son presentados como falsas soluciones al cambio climático y una nueva forma de ocupación de espacios en el Sur; constituyen en la práctica una manera de acabar con la soberanía alimentaria, de que nos endeudemos más y de succionar energía ya no de nuestros subsuelos sino de la tierra. Los países del Norte aumentan su deuda con el Sur debido a estos proyectos agroenergéticos.

La deuda ecológica tiene otros componentes, a través de las guerras, las armas biológicas y químicas, los proyectos de integración de infraestructura, como el IIRSA para Sudamérica o el NEPAD para África, los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, los Acuerdos de Asociación entre América Latina y el Caribe con Europa, o los EPA con África, la producción de desechos tóxicos, etc.

Las formas capitalistas de producción y consumo, así como las economías socialistas basadas en la industrialización, en la exportación de recursos primarios son generadores netos de deudas sociales y económicas.

Esto es lo que debemos cambiar.

Thursday, 21 May 2009

Corporate land grabs in Africa

Not a land grab, a refugee farm in Darfur: United Methodist Relief photo
The International Food Policy Research Institute has just released a
detailed report on huge corporate purchases of land in some of the poorest countries in Africa. In the next food crisis, huge profits can be made, while millions starve. Some secret agreements came to light during last month's rebellion in Madagascar. See more details in the IFPRI food blog and Geoffrey York's report on what he calls "the new colonialism" in the Globe and Mail 5 May 09.

As startling as the facts is the source: IFPRI could hardly be more official, headquartered on Washington's K Street, headed by a conservative Australian economist, financed by governments and foundations, one of 15 CGIAR research centres stuffed with academic agricultural specialists, some of whom have supported GMOs. That such a source would sound the alarm of a massive threat to the global commons and food security speaks volumes. Many of the land grabs are European carbon fund investments, the new casino of the financiers. Africa is not the only target: see IFPRI map “Land Grabbing” by Foreign Investors in Developing Countries and Stephen Leahy "Global land rush" in IPS News 5 May 09 citing deals in Pakistan, Phillipines, Burma, China and Latin America. Grain has an even longer list (Nov 2008), backed by a blog of clippings.

The semi-official IISD, in Thirst for distant lands (May 2009, pp.11-18) warns that such leases constitute "property" under international trade law. A host country trying to stop subsequent environmental damage due to chemicals, loss of water or food supply, could face $million lawsuits from the "owner" similar to NAFTA chapter 11.

Here are some of the African deals reported by IFPRI (One hectare = 2.47 acres).

Angola
Lonrho (UK) rice lease: 25,000 hectares

Democratic Republic of Congo
China biofuel oil palm plantation: 2.8 million hectares

Egypt
Jenat (Saudi) barley, wheat and livestock feed: 10,000 hectares

Ethiopia
India $4-billion (U.S.): in flower-growing and sugar estates
Dubai World Trading Co. tea: 5,000 hectares
Flora EcoPower (Germany) biofuel: 13,000 hectares
Sun Biofuels (UK) jatropha, a biofuel crop: extent unknown
Saudi land lease: $100-million (U.S.)

Kenya
Qatar fruit and vegetable lease: 20,000 hectares

Madagascar
Daewoo (South Korea) corn: 1.3 million hectares, cancelled when the scandal broke.
Varun International (India) rice: secret lease of 465,000 hectares

Malawi
Djibouti land lease, extent unknown

Mali
Libya lease for rice: 100,000 hectares

Mozambique
China proposed $800-million (U.S.) for rice, cancelled after protests rose.
Skebab (Sweden) biofuel: 100,000 hectares
Sun Biofuels (UK) jatropha biofuel: extent unknown

Nigeria
Trans4mation Agric-tech Ltd. (UK): 10,000 hectares.
China (unknown company rice: 10,000 hectares

Sudan
Egypt wheat land: 2 million tons a year
Jordan leases for livestock and crops: 25,000 hectares
Kuwait: a "giant" strategic partnership, details unknown
Qatar set up a joint holding company in agriculture
Saudi Arabia lease for wheat, vegetables, and livestock: 10,000 hectares
South Korea lease for wheat: 690,000 hectares
United Arab Emirates lease for food crops: 30,000 initially, seeking another 378,000 hectares

Tanzania
Saudi Arabia proposal for 500,000 hectares
China rice lease: 300 hectares
CAMS Group (UK) sweet sorghum biofuel land purchase: 45,000 hectares
Sun Biofuels (UK) jatropha biofuel: 5,500 hectares

Zambia
China jatropha proposal: 2 million hectares.

Saturday, 9 May 2009

The breathing of the earth

I've been very busy keeping track of current climate negotiations at the UN this week. So it was a relief to go outside and notice the changes in the air: wind, rain, sun, warm wet earth. Yesterday in Montreal the leaf buds broke. This morning I ran across this wonderful photo-filled post with photos in DailyKos. It begins with the first shoots of a Norway maple...
and goes on to discuss the annual cycle, with a rather complex diagram by NOAA's CMDL. I went looking for something simpler and found a Global View CO2 GIF movie, where you can actually see the earth breathing -- and a 5 year graph and the 50 year Mauna Loa curve.

This is what the annual cycle of photosynthesis looks like in my corner of the northern hemisphere.
Without its capture of the sun's energy (aka primary productivity) we would not exist. Nor the web of life, that everyday miracle.
.
The old stone tower, now part of the Grand Séminaire, was built in the 1680s by the priests of the Order of St Sulpice, the seigneurs of Montreal, to guard their farm against Iroquois attack. Those First Nations knew the area as Tiohtiake, now the name of the Eco-Montreal green map.

See also Wikipedia on the human history of Montreal, Côte-des-neiges au fil du temps, and other history links.

Tuesday, 5 May 2009

Peace is an environmental issue

by Normand Beaudet, director of the Centre de ressources sur la non-violence, Montréal, Québec.
A moral economy should first be concerned about communities, and about its members' basic needs. A society organized in such a way should aim at providing sustained and secure access for everyone to emergency assistance, health services, secure shelter, basic food and clean water, and affordable energy. Obviously, environmental sustainability is the foundation upon which these economic structures must be erected.

Security is no longer the duty of the military, the police or any other state agent. It should become everyone's concern. Overly centralized energy supply routes or generation plants,
worldwide networks of basic food supply, gigantic municipal water purification plants, and many other installations are highly vulnerable. These nodes of society's infrastructure, like hydro
electric dams, nuclear power plants, and gigantic tankers are at risk when not protected from any individual "wrong-doer", or let's say nowadays "terrorists". Politicians and right wing security "freaks" know well how to benefit from this organised "fear building" reality.

Peace is therefore becoming an environmental issue. Communities' sufficiency in terms of essential needs is not only becoming an environmentally sustainable society project, but a state security issue. In the global warming context, a community's resilience capacity is a necessity for both physical and economic survival. In the 90's, the principle of bioregionalism was developed by politically engaged ecologists in the emerging "green parties" movement. This idea is becoming an increasingly important "state security" concern.

Billions invested in military and policing will never protect all essential and highly vulnerable infrastructure. How can we adequately protect millions of kilometers of hydroelectric lines? The complex web of critical food supply networks? And we know the impact of Middle East tanker protection. Military and traditional security expenditures are a limitless waste of money on an insecurity-building societal project.
Building peace becomes building human-scale and highly safe communities, able to provide for basic needs for their populations. Such a society of communities will not feel threatened by events happening anywhere around the globe. When a community relies essentially on the biological potential of its geographic region for a secure supply of fundamental goods, its members will feel safe and confident. We will have an ecologically sound, and basically secure
community: a moral community that respects the environment, and will not overreact to dramatic events. An ecological society project is the way to go, and a vulnerability reduction program, or peaceful program, is the way to reach it.

Financial greed has characterised the economics of this first decade of the millenium. Will elementary common sense characterise the second decade? Help people to fulfill their basic needs. Organise communities so they can feel secure.

See also L'éducation de la coeur: le pouvoir de la compassion / Educating the heart: the power of compassion for Dalai Lama visit Oct 2009, CCJC Storytelling Quilt of reparative justice, comparison of Canadian military cadets and proposed Civilian Peace Service, The Case for a Civilian Peace Service Canada – White Paper, by T. Evelyn Voigt and Gordon Breedyk, for the Civilian Peace Service Canada Coordinating Committee (Jan 2008).

*****
Un service civil de la paix du Canada sommaire de Normand Beaudet du Centre de ressources sur la non-violence le 6 mai 2009, du Livre blanc sur un service civile de paix de Voigt et Breedyk.
De plus en plus d'organismes de paix canadiens militent en faveur de l'établissement d'un Service civil de la paix au Canada. Les agences internationales et les gouvernements reconnaissent dorénavant que la société civile jouent un rôle important dans la résolution pacifique des conflits.

De nombreux organismes internationaux offrent des services d'accompagnement aux personnes menacées, on se penche sur la communication communautaire sécuritaire en situation de conflit, du travail s'effectue sur la mobilisation des diaspora pour désamorcer les conflits et des réseaux internationaux se penchent sur la détection avancée et l'alerte internationale. Les initiatives sont multiples, mes les ressources financières et humaines compétentes manquent.

Introduction
La recherche de solutions alternatives à l'intervention militaire pour résoudre les conflits progresse. La mise sur pied de ces solutions nécessite une infrastructure, un organisme citoyen basé à Ottawa, Service civil de la paix du Canada (SCPC), s'est donné cette mission. En activité depuis 2004, le SCPC travaille avec des organismes canadiens et étrangers à concevoir et offrir une accréditation professionnelle normalisée pour les travailleurs de la paix. Ainsi, des bénévoles et des professionnels de la paix, entièrement accrédités, pourraient former des équipes d'intervention civil qualifiés toujours prêts à intervenir. Ces personnes travailleraient sur appel grâce à des listes établies et maintenues à jour. Ces intervenants selon leur spécialité faciliteraient la résolution des conflits, offriraient des services l'accompagnement, participeraient à des processus de réconciliation basés sur la justice réparatrice, bref interviendraient de façon non violente lors de situations à fort potentiel de violence. Ce travail essentiel représente un pas essentiel vers une paix durable.
Rohan Rogers photo: Serwa, membre de Young Peace Brigades au Ghana
Cet organisme ne serait pas seulement utile dans le cadre des actions actuellement initiés par les organismes de coopération international existants. À l'échelle mondiale, le SCPC, ainsi que d'autres services équivalents en planification dans certains pays européens pourraient de répondre aux multiples appels lancés par l'ONU, la Francophonie, l'Union Européenne et même les organisations régionales Américaines et africaines afin qu'on « accorde une place plus importante » à la prévention des conflits. Grâce à une étroite collaboration avec la société civile il serait possible d'offrir de véritables moyens d'action à ces organismes.

Il s'agit ici de confirmer ce qu'on a constaté à maintes reprises : « les conflits ne peuvent être résolus uniquement par des moyens militaires. » L'idée fait son chemin un peu partout en Europe, de la Suède à l'Italie, divers projets de service civil de la paix prennent forme grâce au soutien d'un réseau européen. Un service civil de la paix allemand (Ziviler Friedensdienst) est en activité depuis 1999 et dispose d'un financement appréciable de l'Union européenne.
film du ZfD « Vertrauen fällt nicht vom Himmel »
Les démarches visant à créer un service semblable au Royaume Uni vont bon train, et la formation d'intervenants civils pour la paix est déjà bien amorcée. En France et en Espagne des projets de loi en ce sens ont été déposés aux Parlement afin de débattre de la création d'un service civil de la paix. Le gouvernement italien, quant à lui, prépare un tel projet de loi. Suite aux échecs répétés de l'action militaire, l'idée de soutenir l'action citoyenne pour la paix progresse rapidement.

Au Québec, un réseau d'organismes de paix nommé «CitoyenNEs pour un Ministère de la Paix » travaille présentement à promouvoir cette idée. Le Canadian Department of Peace Initiative (CDPI), le projet de création d'un ministère canadien de la Paix, intègre l'idée de la mise en place d'un Service civil de la paix au Canada dans ses objectifs fondamentaux, les autres étant :
  • L'éducation et la formation à la paix
  • Le désarmement nucléaire et le contrôle des armements
  • La justice réparatrice et le dialogue interconfessionnel
  • Les droits de la personne et les droits économiques
Justice réparatrice au Rwanda/Congo: photo de justequipping.orgLe Canada accorde depuis longtemps une importance aux notions de maintien et de consolidation de la paix suite à des conflits et y a investit beaucoup de ressources financières et humaines depuis la seconde guerre mondiale. Le Canada pourrait tirer parti de ces expériences multilatérales pour se faire un pionnier dans le domaine de la prévention des conflits internationaux par l'action civile.

Au lieu de persister dans l'inquiétante tendance actuelle de recours croissant aux troupes canadiennes à des fins militaires, le Canada pourrait agir en amont, en formant et mobilisant son expertise civile pour prévenir la dégénérescence des crises. L'organisme canadien de promotion d'un service civile de paix SCPC, a produit un imposant livre blanc sur la question qui vise à tirer profit de la solide expérience du Canada en matière de maintien et de consolidation de la paix. Ce document débute l'élaboration d'un programme qui, à l'aide de l'expertise canadienne, renforcera le rôle, les compétences et l'efficacité des
professionnels de la paix dans le monde.

Professionnaliser le travail pour la paix
Le 2 avril 2007, le professeur Johan Galtung (sommité mondiale dans les études et les recherches sur la paix) a vivement appuyé les efforts canadiens visant à créer un Service civil de la paix au Canada. Il participait alors à la troisième conférence organisée par le SCPC, en collaboration avec de nombreux organismes et instituts qui s'intéressent activement à la question dont:
Cette conférence, qui s'est tenue du 3 au 5 avril 2007 à l'Université Saint Paul, portait principalement sur le développement des compétences nécessaires aux professionnels de la paix. L'honorable Flora MacDonald, tout comme d'autres participants, a orienté les discussions sur la réalité afghane. Malgré l'existence de nombreuses politiques et stratégies nationales, on reconnaît que seuls, les gens sur place peuvent ultimement réussir à résoudre leurs propres conflits. Les intervenants de l'extérieur deviennent une partie du problème s'ils essaient d'imposer leurs solutions ou choisissent de se ranger dans un camp, au lieu de renforcer la capacité de la population à trouver ses propres solutions. C'est justement à ce niveau que le professionnel de la paix entre en jeu.

La conférence a permis d'explorer la notion de « professionnel de la paix » sous des angles aussi divers que le contexte mondial, les valeurs fondamentales et les compétences clés, le recrutement, l'évaluation, la formation, la certification, et ce qui est encore plus important sous l'angle des stratégies qui permettront de relever les défis posés par la création d'une telle profession. Une grande partie des discussions a fait ressortir l'importance de veiller à ce que la mise en place de professionnels de la paix ne diminue pas le rôle des bénévoles oeuvrant déjà dans ce domaine, car ils peuvent apporter une contribution significative et obtenir des résultats exceptionnels. Les bénévoles possèdent des compétences particulières, souvent fondées sur l'humanitaire, qui ne doivent pas être oubliées dans les mesures qui seront prises pour exploiter les ressources civiles dans le domaine de la paix.

Un livre Blanc
Une des recommandations formulées lors de cette conférence sur la professionnalisation de l'engagement citoyen pour la paix était de préparer un livre blanc sur le SCPC. Ce document a été réalisé et peut maintenant servir de base pour les discussions et l'adoption des mesures de mise en œuvre requises. Ce document démontre l'utilité du SCPC, en proposant pour la première fois d'accréditer des professionnels de la paix à l'échelle mondiale et recommande de contribuer à l'établissement des formations requises. Ainsi, les bases sont en place pour que le Canada puisse contribuer de manière unique aux efforts déployés un peu partout dans le mnde pour mettre sur pied des services civils de la paix. Le livre blanc explique aussi en détail pourquoi la professionnalisation des travailleurs de la paix s'avère une exigence essentielle pour sauver des vies, augmenter l'efficacité des interventions et accroître la réputation d'artisan de la paix du Canada. Il offre également une information détaillée sur les nouveaux services civils de la paix en gestation dans le monde, tout particulièrement en Europe. Il fait aussi un survol de l'histoire de l'intervention citoyenne pour la paix allant de la perspective nationale des pays qui optent pour la neutralité jusqu'à la perspective individuelle de l'objection de conscience.

Le livre blanc décrit jusqu'à quel point les civils participent déjà à diverses activités (prévention, médiation et résolution de conflits) dans tous les secteurs. Finalement, le livre blanc démontre comment les conflits et la paix sont de plus en plus liés à l'environnement, aux femmes et à l'économie, et il compare les approches militaires et civiles. Lorsque c'est possible, l'information est présentée sous sa forme originale, telle qu'elle a été rendue publique par divers organismes, il utilise notamment des tableaux mettant en évidence les applications pratiques et opérationnelles du travail l'établissement ou de consolidation de la paix dans différents secteurs. Décidément, la réflexion sur la mise en oeuvre d'un véritable Service civile de paix est un défi important. L'effort permet de penser les conflits et les guerres autrement. De voir le phénomène de la violence comme une manifestation prévisible sur laquelle il est possible d'agir de façon préventive en évitant le recours à cette même violence.

Conclusion et principes clés
  • Des conflits complexes, difficiles et variés persisteront pendant un certain temps, tant au Canada qu'à l'échelle internationale.
  • Continuer à adopter des stratégies de type « tuer et détruire » pour résoudre les conflits entraîne des coûts inacceptables sur les plans économique, environnemental et humain.
  • On constate de plus en plus que les approches unidimensionnelles (militaire, humanitaire, de développement ou autre) ne permettent pas de résoudre les conflits.
  • Les gens sont las de la guerre et veulent que l'on considère davantage les approches non violentes pour régler les difficultés.
  • Pour établir une paix durable, il est impératif que toutes les parties impliquées dans un conflit participent à sa résolution, et que les besoins et perspectives de chacune soient respectés.
  • L'autodétermination est un principe essentiel pour la résolution des conflits.
  • On reconnaît de plus en plus qu'il faut prévenir les conflits (tout comme les résoudre ou les transformer), et qu'on a besoin de compétences particulières pour y parvenir.
  • Les services civils de la paix, grâce à des professionnels et à des bénévoles formés et évalués rigoureusement, permettent réellement de répondre efficacement à ce besoin croissant d'experts compétents, bien préparés et accrédités dans le domaine de la paix et des conflits.
  • Le rôle que peuvent jouer les civils afin d'éviter que des conflits dégénèrent en violence armée nous permettra d'économiser des milliards de dollars qui sont actuellement dépensés par les forces armées dans un environnement humain qui, selon le Bulletin of the Atomic Scientists, se trouve toujours à moins de 15 minutes de l'autodestruction totale puisque les guerres armées font planer le danger constant d'une guerre nucléaire totale.
Recommandations
Le comité de développement du SCPC recommande au gouvernement du Canada :
De reconnaître d'une part le rôle constructif que pourraient jouer des civils détenant une expertise dans le domaine de la consolidation de la paix en conseillant le gouvernement sur des approches autres que militaires pour résoudre les conflits, et d'autre part l'utilité du Service civil de la paix du Canada tel que décrit dans le livre blanc.
D'entamer des discussions avec le comité de développement du SCPC, en se fondant sur ce livre blanc et en tenant compte des précédents en matière de financement établis en Europe, au sujet des mesures à prendre concernant :
  • Le développement du concept de SCPC.
  • Le développement et le perfectionnement d'un programme d'évaluation, de formation et
  • d'accréditation pour les professionnels de la paix.
  • La mise en oeuvre de deux programmes pilotes de formation (pour tester le concept et la formation).
  • La façon dont le Canada, par le truchement du SCPC (et de la proposition de la création d'un ministère fédéral de la Paix), pourrait contribuer le mieux à l'établissement d'une paix durable au Canada et à l'étranger.
Par le passé, nos façons de penser et de faire ne nous ont pas permis de prévenir les guerres mondiales. Nous devons trouver le moyen d'y parvenir.

On ne peut à la fois prévenir la guerre et s'y préparer. – Albert Einstein

Friday, 1 May 2009

The Girl Effect


This is one of a number of videos from the Girl Effect campaign by Nike and NoVo Foundations. When girls fully realize their potential, even in poor countries, they lift up themselves, their children, relatives, communities, and nation. The fact sheet Why Should We Pay Attention to Girls? makes the following points (giving sources for each):
The Ripple Effect
• in the developing world, a girl with 7+ years of education marries 4 years later and has 2.2 fewer children.
• each additional year of primary school adds 10-20% to her wages.
• each additional year of secondary school adds 15-25%.
• better infant and child health goes with higher levels of mothers' schooling.
• when women and girls earn income, they reinvest 90 percent of it into their families.
• today, more than 600 million girls live in the developing world.
• More than 1/4 of the total population in Asia, Latin America, the Caribbean, and sub-Saharan Africa are girls and young women aged 10-24.
• The number of girls 10 to 24—already the largest in history—is expected to peak in the next decade.
Educational Gaps
• Approximately 1/4 of girls in developing countries are not in school.
• Girls are 70 percent of the world’s 130 million out-of-school youth.
Child Marriage and Early Childbirth
• In developing countries, over 14% of girls are married before age 15; and 38% before age 18.
• In developing countries 1/4 to 1/2 become mothers before age 18
• In developing countries 14 million girls aged 15-19 give birth each year.
• In Nicaragua, 45% of girls with no schooling are married before age 18, compared to 16% of the educated. In Mozambique, the figures are 60% to 10%; in Senegal, 41% to 6%.
• A survey in India found that girls who married before age 18 were twice as likely to report being beaten, slapped, or threatened by their husbands as were girls who married later.
Health
• Medical complications from pregnancy are the leading world cause of death among girls aged 15-19. Girls of 10-14 are five times more likely to die from childbirth, and girls 15-19 are up to twice as likely, as those aged 19-24.
• 75% of 15-24-year-olds living with HIV in Africa are female, up from 62 percent in 2001.

Girls in Kenya could, over their lifetime, lift the nation's economy by $27.4 billion through additional education, $25 billion if they delay childbirth, and $1.6 billion if they stay free of HIV/AIDS. Yet without policy intervention, staying HIV/AIDS-free is extremely difficult, and as a result, in Nairobi's urban slums a girl is six times as likely to be HIV-positive than a boy.

The Girl Effect campaign is supported by the UN Foundation, BRAC, CARE, Center for Global Development, ICRW, Plan, the Population Council, and the White Ribbon Alliance. See also our previous posts on Millenium Development Goals (MDG). For a Canadian campaign, see Plan International Canada's Because I Am A Girl video and Sep 2009 report.