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Saturday, 22 October 2011

Buen Vivir: "El Sumak Kawsay como proyecto político" -- por Floresmilo Simbaña

Floresmilo Simbaña de la Agencia Latinoamericana de Información, es antiguo dirigente del movimiento indígena y actual miembro de la CONAIE-ECUARUNARI. Gracias de este texto a la página de Gerard Coffey La linea del fuego abril 12, 2011. For historical background see Simbaña's The Ecuadorian indigenous movement and the current process of transition, and Benjamin Dangl, Ecuador: Indigenous movements challenge Correa government
*
CONAIE: photo caminatuspensamientos.blogspot.com
El Sumak Kawsay es uno de los conceptos que provoca amplios debates tanto en ámbitos académicos como políticos. Esta irrupción no se debe únicamente a que forme parte de la estructura normativa de las Constituciones de Bolivia y Ecuador, sino también porque fue uno de los discursos fundamentales que le permitió al movimiento indígena y otras organizaciones sociales enfrentar al neoliberalismo.

Pero si queremos acercarnos a una definición, obligadamente tenemos que remitirnos a la memoria historia de los pueblos originarios, pues de ella viene; por lo que es en la combinación de estos dos procesos o tiempos en donde se deben buscar los elementos que nos posibiliten una mejor comprensión. Es preciso tener presente esto para no caer en el común absurdo de mostrar al Sumak Kawsay como una noción más bien cuantitativa, donde se amontonan, como si de una caja vacía se tratase, derechos, políticas, pautas morales y todo lo que se nos ocurra poner para mostrarnos amplios y originales y así asegurar que el Sumak Kawsay es “la satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte dignas, el amar y ser amado, y el florecimiento saludable de todos, en paz y armonía con la naturaleza, para la propagación de las culturas humanas y de la biodiversidad”[1].

Este debate está determinado por las circunstancias políticas del proceso constituyente del 2008 y el subsecuente proceso postconstitucional, caracterizado por las políticas adoptadas por el gobierno de la revolución ciudadana para la edificación del nuevo marco jurídico e institucional del Estado y su modelo económico. En él, el movimiento indígena y el gobierno nacional enfrentan sus argumentos y propuestas, que en ningún momento se reduce a “una pelea por celo político”, menos aún por “defender espacios y privilegios” como aseguran funcionarios gubernamentales. Lo que está en juego son visiones distintas de propuestas que permitan enfrentar el modelo capitalista y construir un proceso revolucionario.

Sumak Kawsay vs. neoliberalismo

Desde una perspectiva histórica el Sumak Kawsay subsistió en la memoria histórica de las comunidades indígenas de la región andina como un sentido de vida, una ética que ordenaba la vida de la comunidad. Pero en tiempos de los Estados originarios no solo servía para organizar la comunidad, sino toda la sociedad, incluido el Estado. Ésta última característica, obviamente, no sobrevivió tras la destrucción de los Estados precolombinos con la conquista y la colonia. El Sumak Kawsay fue rescatado y practicado por las familias, el ayllu: la comunidad. Los actuales movimientos indígenas retomaron y reivindicaron este principio como perspectiva ética-civilizatoria.

Y es justamente de aquí de donde se toma para su actual elaboración como proyecto político. Durante los años de ajuste estructural, la resistencia anti neoliberal se concentra en la lucha contra los tratados de libre comercio. La movilización cuestiona el discurso neoliberal que se presenta como una respuesta definitiva a la crisis permanente de Latinoamérica mediante la entrada incondicional al mercado mundial y la globalización. Para los neoliberales era el único camino posible para el progreso y desarrollo. Este discurso, además de sus referencias y promesas de libertad y democracia, hacía énfasis en un modelo económico de abundancia y de libre acceso a la modernización tecnológica, de flujo de alimentos, etc.

Este discurso es el que el movimiento indígena y campesino tuvo que denunciar y combatir y alrededor del cual desplegó sus propuestas alternativas; elementos para un modelo de economía opuesto a la ofrecida por el neoliberalismo. En el caso ecuatoriano, las propuestas se movieron desde lo económico a lo agrario y desde aquí hacia la soberanía alimentaria y la reforma agraria como condición indispensable para un modelo económico contrario al presentado por el capitalismo. Pero la idea de una reforma agraria como base de la soberanía alimentaria no podía repetir las experiencias de las reformas de los años 60 y 70 del siglo pasado, y tampoco las experiencias realizadas por los antiguos procesos socialistas. En esta necesidad de nuevas respuestas es que el concepto que subyacía en la memoria y en el espíritu de los pueblos indígenas se transforma en proyecto político: hablamos del Sumak Kawsay.

Así es como actualmente el movimiento indígena ecuatoriano promueve su propuesta de construir el Estado Plurinacional, mediante una revolución agraria para el Sumak Kawsay.

Estas propuestas: la Plurinacionalidad y el Sumak Kawsay, se desarrollaron al calor de la resistencia contra el neoliberalismo, y su fuerza y asimilación social fue tal que en este nuevo periodo marcado por el gobierno de Rafael Correa, sobre todo en la Asamblea Constituyente, no tuvieron otra alternativa que asumirlos y consagrarlos en la nueva Constitución y en los discursos del gobierno.

Elementos para una conceptualización

El fundamento capital de la filosofía occidental es concebir al ser humano como entidad separada de la naturaleza: una sociedad es más civilizada mientras más alejada está del mundo natural; tener cualquier percepción o relación con la naturaleza como vínculo activo era prueba de su barbarismo. La naturaleza es concebida como contraposición a lo civilizado, a lo humano, a la razón; por lo tanto, hay que controlarla y someterla como mero objeto de dominio y máxima fuente de riqueza.

Fuera de la órbita occidental, e incluso dentro de ella, otros pueblos tuvieron, tienen, otras concepciones. Para ellos, para alcanzar niveles altos de civilización necesariamente tenían que estar ligados a la naturaleza, porque no podían entenderse fuera de ella: sociedad y naturaleza eran-son una totalidad; por lo tanto, concebirse “parte de” no es sinónimo de barbarie. Este es el caso de los pueblos originarios de América; para estos pueblos, Abya Yala no era un continente rico en recursos naturales, sino la “tierra de abundante vida”, de ahí que la naturaleza no era un recurso, sino la Pachamana, la “madre” de todo lo existente.

El Sumak Kawsay es un concepto construido históricamente por los pueblos indígenas de lo que hoy conocemos como área andina de Sudamérica. Hace referencia a la consecución de una vida plena, un vivir bien; pero, para que esto sea posible, la vida de la naturaleza y de la sociedad deben regirse bajo el principio de la armonía y el equilibrio: “en armonía con los ciclos de la Madre Tierra,… de la vida y de la historia, y en equilibrio con toda forma de existencia”[2]. Esto involucra la dimensión social, cultural, económica, ambiental, epistemológica, política, como un todo interrelacionado e interdependiente, donde cada uno de sus elementos depende de los otros; la vida humana no puede pervivir sin la naturaleza. Por eso, dentro del Sumak Kawsay subyace el concepto de Pachamama, que hace referencia al universo, como la madre que da y organiza la vida. Por lo tanto, garantizar el Buen Vivir de la sociedad, implica considerar a la naturaleza como “sujeto”.

Bajo esta perspectiva, el Buen Vivir, no depende del desarrollo económico, como dicta el capitalismo, mucho menos del crecimiento económico exigido por el neoliberalismo; pero tampoco del extractivismo. Depende de la defensa de la vida en general. Por lo tanto, el Sumak Kawsay no es una referencia moral individual o idea abstracta o bacía, como algunos funcionarios gubernamentales intentan imponer: “El sumak kawsay implica mejorar la calidad de vida de la población, desarrollar capacidades y potencialidades; contar con un sistema económico que promueva la igualdad a través de la redistribución social y territorial de los beneficios del desarrollo”[3]. Para ellos, el Sumak Kawsay se reduciría a “redistribuir los beneficios del desarrollo”, por lo tanto no sería necesario cambiar de modelo ni destruir las estructuras reales que lo sostienen. Pero algunos son más audaces, pues intentan convencernos que es una referencia moral individual, pues se sustentaría “no solo en el «tener» sino sobre todo en el «ser», «estar», «hacer» y «sentir»: en el vivir bien, en el vivir a plenitud”[4].

El Sumak Kawsay, como sistema, del brazo de los derechos de la naturaleza exige una reorganización y nuevos enfoques en el modelo político-económico, lo que transforma a su vez no sólo a la sociedad, sino, y sobre todo, al Estado.

No se puede pensar en sostener, o lo que es peor expandir, la explotación petrolera, minera y de otros bienes naturales bajo la promesa de una redistribución y una mayor participación estatal y no darse cuenta de que con ello se sigue debilitando la economía social de los pueblos. En el caso ecuatoriano, el modelo aplicado por la revolución ciudadana está demostrando que en último resultado termina asentándose en la sobreexplotación de la naturaleza, manteniendo el vigor de las economías no productivas (financiera y comercial) y potenciado otras nuevas como los agronegocios y agroalimentos, que son las economías que más dinámica de crecimiento tuvieron en los cuatro años del gobierno de Rafael Correa, concentrados además en dos grandes monopolios. Como es obvio, esta “nueva realidad” agrava los conflictos sociales.

Lo Comunitario en el centro del Sumak Kawsay

Lo comunitario es el elemento capital de la propuesta de la plurinacionalidad, por ende del Sumak Kawsay.

Existen por lo menos dos entendimientos de este concepto (y de esta realidad). Por un lado, es visto únicamente como una forma de organización social de un segmento reducido y marginal de la sociedad, básicamente rural, que se adopta como estrategia para acceder a bienes (tierra) y/o servicios (agua potable, vías de comunicación, etc.), pero que es anacrónico e ineficiente para gestionar, administrar y para la reproducción socioeconómica; así que, en última caso, se le reconoce un valor cultural aún vigente. Dentro de este enfoque, no tiene cabida lo comunitario en tanto sistema político, económico, cultural y jurídico. De ahí que el Estado le reconozca un débil respaldo institucional.

En el Ecuador, ese fue el pecado original de la legislación. Desde la primera ley de comunas, de 1937, se afirmaba un extendido entendimiento administrativo, con leves referencias a la propiedad y sin ningún reconocimiento de autogobierno social. Con las leyes de reforma agraria de 1964 y 1973, la lógica fue la misma: se hacía una mención abstracta, meramente administrativa de la propiedad comunitaria. Pero en las políticas públicas concretas se promovía el cooperativismo primero, luego la “libre asociación de productores individuales”, que en épocas neoliberales, sobre todo con la Ley de Desarrollo Agrario -1994-, dejó en indefensión a las comunas, que se vieron obligadas a adoptar, o “transformarse” en, otras formas organizativas como medida de subsistencia.

Pero esta manera de concebir y “reglamentar” lo comunitario no provocó, a su pesar, el fin de su existencia y de su pertinencia histórica: ni de lo comunitario, menos aún de lo indígena.

Aquí, entonces, surge la otra visión, aquella dada por las propias voces de los pueblos indígenas. Según escribe Luis Macas[5], uno de sus dirigentes más destacados, la comuna es una de las instituciones vertebradoras “en el proceso de reconstrucción de los pueblos y de las naciones ancestrales […,] que se han establecido a lo largo de [la] historia y cuya función primordial es la de asegurar y dar continuidad a la reproducción histórica e ideológica de los pueblos indios. Para nosotros”, continúa Macas, “la comuna es la llacta, o el ayllu o jatun ayllu. La comuna es la organización nuclear de la sociedad indígena. Desde nuestra comprensión, la institución de la comuna constituye el eje fundamental que articula y da coherencia a la sociedad indígena”.

Como podemos ver, desde este enfoque la comuna y/o lo comunitario no se reducen a un instrumento puntal o circunstancial, sino que va mucho más allá: abarca más ámbitos de la vida, va desde lo material, hasta lo histórico y subjetivo (lo cultural y lo espiritual), “es la base fundamental de concentración y procesamiento cultural, político social, histórico e ideológico”.

Siguiendo a Luis Macas, en el espacio comunitario se recrea los siguientes principios:

  • La reciprocidad
  • Un sistema de propiedad
  • La relación y convivencia con la naturaleza
  • La responsabilidad social
  • Los consensos

Estos principios son normas éticas y prácticas de convivencia y de relaciones colectivas e individuales: imaginarios, ideología, el “deber ser”; es el “centro articulador de la cosmovisión indígena” y de la identidad; son parámetros cognitivos, pero también son modelos concretos y defendidos en abierta contradicción con el liberalismo capitalista y sus paradigmas de progreso y desarrollo.

Por eso el comunitarismo es uno de los principios organizadores del proyecto político de la organización nacional de los pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador, CONAIE. En un importante documento, redactado en 1994 y revisado en el 2007, podemos encontrar la siguiente definición:

Las Nacionalidades y los Pueblos indígenas históricamente hemos construido y practicado milenariamente el modo de vida comunitario.

El comunitarismo es el principio de vida de todas las Nacionalidades y los Pueblos indígenas, basados en la reciprocidad, solidaridad, igualdad, equidad y autogestión. Por lo tanto, para nosotros, el comunitarismo es un régimen de propiedad y sistemas de organización económica y socio-política de carácter colectivo, que promueve la participación activa y el bienestar de todos sus miembros.

Nuestros sistemas comunitarios se han ido adaptando históricamente a los procesos económicos y políticos externos; se han modificado, pero no han desaparecido, viven y se los practica en las Nacionalidades y Pueblos indígenas cotidianamente, dentro de la familia y la comunidad.

El modelo sociopolítico que propugnamos, es una Sociedad Comunitaria e intercultural. En el nuevo Estado Plurinacional se reconocerá y fortalecerá la propiedad familiar, comunitaria, pública y su economía se organizará mediante formas comunitarias, colectivas y familiares.

Como podemos ver, el Sumak Kawsay no es un concepto que se puede entender por sí mismo, necesariamente está unido al de Plurinacionalidad y éstos se encuentran directamente ligados a lo comunitario, que es la base constitutiva de ambos.
***
[1] René Ramírez Gallegos: Socialismo del sumak kawsay o biosocialismo republicano. En Socialismo y Sumak Kawsay, los nuevos retos de América Latina. SENPLADES, Quito, 2010, p. 61
[2] Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas CAOI. Buen Vivir-Bien Vivir, Filosofía, Políticas, Estrategias y Experiencias Regionales Andinas. CAOI. Lima-Perú. 2010. Pág. 34.
[3] Ana María Larrea: La disputa de sentidos por el buen vivir como proceso contrahegemónico. Socialismo y Sumak Kwsay, los nuevos retos de América Latina, cit., p. 22.
[4] René Ramírez Gallegos, ob. cit., p. 61.
[5] Luis Macas: “Instituciones Indígenas: La comuna como eje”; en: Boletín ICCI Ari Rimay. Quito. 2000.

Thursday, 12 May 2011

El oro o la vida -- your gold or our life?


This is the trailer of a new video by the Guatemalan NGO Ceibaguate about the environmental and human impacts of gold mining. With the soaring price of gold, itself due to the greed of financial speculators and the financial meltdown they caused -- (thanks, taxpayers, for the bailout and lack of regulation so they can do it all again) -- there is now a worldwide gold rush. Even low-grade deposits are suddenly valuable. The result: a combination of mountain-top removal, toxic waste, and permanent pollution of water supplies vital to life, affecting some of the world's most vulnerable, especially indigenous peoples.

In this video they raise vital questions. Why do corporate heads and governments turn a blind eye? What is the responsibility of the peoples of the North? What is right living? To what end does such so-called "development" take us all? Community is a greater and more sustainable wealth than gold.
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See our previous post on the deliberate laxity of Canada's corporate accountability laws.

Saturday, 30 April 2011

Indigenous women's Walk for Water

Anishinaabe women are leading a Mother Earth Water Walk 2011, from the Gulf of Mexico to Lake Superior. Carrying a pail of water from the Gulf of Mexico, they will walk forty miles a day (see map with  their blog) for over six weeks to reach their destination. On June 12 in Wisconsin, they will meet other groups carrying water from the Atlantic, Hudson Bay and the Pacific—representing the four directions of Turtle Island.

Sharon Day director of the Indigenous People's Task Force in Minneapolis, explains:
“We want the walk to be a prayer. Every step we take we will be praying for and thinking of the water. We’ll carry the water and an eagle staff. We’ll start at sunrise and end at sun down each day. Every four days, we’ll have a ceremony. This will be our life until we get to Lake Superior. Water is essential to life. We live in the water of the womb of our mother before we come into the world. We are birthed from water, our bodies are primarily water and we can’t survive without clean water. At some time in your life you have to take a stand.” 

More details are given in a slideshow on the IPTF site:

Giganawendamin Nibi
Mahnomen
• We must all take care of the water and the food that grows on the water like Mahnomen [wild rice]
• Only 1 percent of the earth’s water is drinkable
• It has been foretold that soon, water will be more expensive than oil or gold. (Phillip Deere and Baudwaywidun)

What can we do?
We can talk to the water and tell the water “thank you, migwetch”
We can sing to the water and tell her we love her.
Nibi...................
Gizahgayigoo
Giimigwetch awayngimigoo
Gizhaywaygimigoo *

Plants need water.
The whales need clean water.
The Arctic ice caps are melting.
The White Bear, our relative, who sits in the north, needs our help!


Practice our Teachings. Women care for the water. Acknowledge the power of the water. Water is essential to life.






7 Anishinaabe Teachings
• Humility - Dabasendizowin - to take up the work for the water
• Truth - Debwewin - The truth is only 1% of the water on the earth is drinkable
• Courage - Zoongide’iwin - Courage to take a stand
• Honesty - Gwayakwaadiziwin - to share with the people about the water
• Respect - Manaji’idiwin - Respect for the water
• Love - Zaagi’idiwin - Love for the people
• Wisdom - Nibwaakaawin - Through this work you will gain knowledge and knowledge leads to wisdom.

How can I help?
• Be conservative in your use of water
• Drink tapwater / use a re-useable bottle for drinking water
• Wash laundry only when you have a complete load.
• Remember all the chemicals you use in your house, on your lawn or garden, go into the rivers and
streams.
• The next generations are counting on us! Send donations for food, shelter and fuel to Indigenous Peoples Task Force 3019 Minnehaha Ave. S. Minneapolis, MN 55406 Migwetch!
 
The Great Lakes hold 20 per cent of the fresh water in the world. But they face grave dangers: fracking (fracturing of bedrock for oil and gas exploration), toxic releases, transport of radioactive waste, invasive species, oil refineries, huge consumption by bottled water companies and other corporate users along with the increasing privatization of water services for the 44 million people who get their drinking water from the lakes.

Anishinaabe elder Josephine Mandamin began the Mother Earth Water Walk in 2003.  She had grown up eating the fish and drinking the water on Manitoulin  Island in Lake Superior and witnessed the collapse of the Great Lakes ecosystem. Today, most Anishinaabe communities have to boil their water before drinking it, and health agencies warn of the dangers of eating fish, once a staple of Great Lakes Indian Nations. “What will you do?” she asked herself. That spring, she picked up a copper pail and walked all around Lake Superior, to raise awareness of threats to the lake, and to teach people to love and care for the water. Since then, every spring she and a small band of Anishinaabe and supporters have walked around one of the Great Lakes. This year, the Walk is continent-wide.

Indigenous Nations, inner-city organizations, environmental groups and social justice advocates have launched a Great Lakes Commons Initiative with the goal of declaring the Great Lakes a commons, public trust and protected bioregion.

* Click here for an MP3, history and translation of the water song. Videos of elder Josephine Mandawin, of Garden River ON, describing the first Water Walks in 2003-2005.

Monday, 25 April 2011

De la democracia a la biocracia -- por Margot Bremer, Asunción, Paraguay

Sor Margot BREMER, RSCJ, Asunción, Paraguay.
In English: her biography and translation of this article in World Latin American Agenda 2010

Hoy nos vemos todos ante fenómenos alarmantes como el agotamiento de las reservas naturales, la contaminación ambiental de aire, agua, tierra... por agrotóxicos, basuras patológicas, nucleares, etc., destrucción irreversible de la capa de ozono, pérdida de la biodiversidad, desertificación, etc.

Causa principal es nuestro ritmo y nuestro modelo de consumo, que oculta las consecuencias para el medio ambiente. Estamos presenciando en este momento un ecocidio, que es a la vez un biocidio, pues con la muerte de la naturaleza se muere todo tipo de vida, también la humana.

No podemos vivir sin la vida de la tierra, pero ésta ya da claras señales de que no aguanta más. Hemos llegado a un punto de insostenibilidad que ya no tiene arreglo. El sistema neoliberal, el culpable principal de esta situación, ha transformado nuestra «casa común», la Tierra, en su mercado, sometiendo a la naturaleza a sus intereses capitalistas, sin misericordia, explotándola hasta el agotamiento, sin pensar en las generaciones futuras. Su proyecto de «desarrollo» se ha mostrado insostenible, ha aumentado las desigualdades sociales, ha depredado la naturaleza, y ha consumido y está agotando sus recursos.

Si no consideramos nuestras interrelaciones e interacciones en su interdependencia, no estaremos al servicio de la vida (bios), seguiremos sirviéndonos de ella como nuestra propiedad privada. Para llegar a vivir en armonía con la naturaleza es necesario que extendamos el sentido de la comunidad humana hacia todos los seres vivos que la Tierra produce. Será otro el mundo cuando formemos una sola comunidad cósmica que incluya toda la diversidad de la vida. Optar por esta convivencia, implica optar por un estilo de vida austero, pues la vida (bios) no busca el consumo, la ganancia y el lujo; busca comunión, mediante interrelaciones solidarias; por eso es totalmente contraria a la lógica del sistema neoliberal, que fomenta el individualismo y la competencia.

La lógica privatizadora llega a su máxima cúspide en la pretensión actual del capitalismo neoliberal de patentar semillas o conocimientos ancestrales, desarrollados por las culturas locales, que con razón resisten hoy día al capitalismo.

En busca de alternativas

La urgente necesidad de incluir toda la vida de la naturaleza dentro de nuestro sentido de comunidad no se resuelve con lindos sentimientos, sino exige un cambio de visión y de relación con la vida de esta tierra que nos sostiene. Dijo un cacique xavante en la Cumbre de la Tierra, Rio de Janeiro, ECO’92: - ...las multinacionales que han venido aquí, no tienen pasión por la tierra. No aman a las plantas ni a los animales, aman el dinero. Por eso, tampoco tienen pasión por el pueblo... Sin pasión por el pueblo no es posible vivir verdaderamente la democracia (demos = pueblo). Las sabias palabras de aquél indígena confirman que la ambición de ganancia individual y privada se impone sobre los intereses del pueblo y también sobre la sostenibilidad ambiental. Su capacidad de relacionamiento está reducida al dinero.

Esta situación actual exige un cambio en la visión y en la relación, una transición desde la democracia hacia una biocracia, centrada en la vida, con su inmensa diversidad. Vandana Shiva, ecologista hindú, propone una «democracia ecológica» que incluya a todos los seres vivientes, tanto en la biodiversidad como en la diversidad cultural. Será llamada comunidad de la tierra, con una economía de la tierra, basada en la diversidad, la sostenibilidad y pluralidad, como una economía viviente.


Esta nueva economía debe construirse desde las necesidades locales. La futura biodemocracia tendrá su fundamento en la inclusión y en la diversidad, tomará sus decisiones desde lo local hacia lo global (ascendente), en un perfecto equilibrio entre derechos y responsabilidades. Respetando las culturas locales, será posible globalizar la paz, el cuidado y la compasión.
Iguazu, Paraguay
Dos ejemplos hacia la Biodemocracia

Parte de estas propuestas las encontramos ya aprobadas en las recientes Constituciones (2008) de dos países latinoamericanas: Ecuador y Bolivia. Parece que frente al fracasado sistema neoliberal, estos dos países, de antigua población incaica, quieren ofrecer otro modelo de convivencia basado en sabidurías ancestrales.

Con un nuevo vigor han hecho emerger su antigua y siempre nueva utopía del BUEN VIVIR, o del VIVIR BIEN, que los antepasados, desde hace milenios. experimentaron como sostenible en sus respectivos lugares. han sabido diseñar un nuevo futuro sobre unos fundamentos propios, que han rescatado del pasado, sin tener que copiar ni dejarse imponer modelos del Primer Mundo.

El hecho de que las dos nuevas Constituciones se apoyen en valores de sus culturas «precoloniales» es signo de que se ha iniciado ya un proceso de des-colonización de varios colonialismos de diferentes épocas, colonización que se ha dado sobre todo en el campo de sus saberes.

Según la Constitución ecuatoriana, el verdadero desarrollo se consigue solamente mediante la convivencia humana en armonía con la naturaleza, reconociendo y aceptando la íntima interdependencia entre humanos (humus...) y tierra. Tal convivencia es constitutiva para el BUEN VIVIR.

La sociedad moderna no es capaz de respetar la vida de la naturaleza, a causa de su voracidad depredadora. Pero sin respeto a la vida de la tierra no es posible la vida humana. Por tanto, uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos es vivir en un ambiente sano, y uno de los derechos fundamentales para la naturaleza es su preservación, conservación y recuperación: - ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el BUEN VIVIR, «sumak kawsay». Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país, así como la prevención del daño ambiental y la recuperación de los espacios naturales degradados (art. 14 y 15).

La nueva Constitución prohíbe el uso de contaminantes orgánicos persistentes altamente tóxicos, agroquímicos internacionalmente prohibidos, tecnologías y agentes biológicos experimentales nocivos y organismos genéticamente modificados perjudiciales para la salud humana que atenten contra la soberanía alimenticia, así como que se ingrese desechos tóxicos al territorio nacional (cf. art.15).
Aquí se manifiesta claramente que la convivencia con la naturaleza es concebida como parte integral de la constitución humana, lo que los pueblos originarios siempre habían expresado con la frase «la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a la Tierra».

También la nueva Constitución boliviana apunta al medio ambiente como patrimonio natural (art. 384) de sus habitantes. Defiende a la naturaleza como un bien común vital, y penaliza su depredación, ya que daña a los habitantes:

Quienes realicen actividades de impacto sobre el medio ambiente deberán, en todas las etapas de la producción, evitar, minimizar, mitigar, remediar, reparar y resarcir los daños que se ocasionen al medio ambiente y a la salud de las personas, y establecerán medidas de seguridad para neutralizar los efectos de los pasivos ambientales (art. 347).

Ambas Constituciones afirman la necesidad de una convivencia entre personas y naturaleza, pues la naturaleza es nuestra casa común (eco-logía: oikos = casa).

De especial importancia consideran ambas Constituciones los recursos naturales que forman parte del bien común de toda la población. En la jerarquía de los derechos del BUEN VIVIR, la Constitución ecuatoriana menciona en primer lugar el derecho al agua. Para la boliviana, el agua, es patrimonio nacional, y constituye un derecho fundamentalísimo para la vida, en el marco de la soberanía del pueblo. El Estado promoverá el uso y acceso al agua sobre la base de principios de solidaridad, complementariedad, reciprocidad, equidad, diversidad y sostenibilidad (art. 373).

En la Constitución ecuatoriana el agua es lo más esencial para la vida y por tanto es inalienable, imprescindible, inembargable (art. 12).

También la tan necesaria producción energética debe cambiar para no seguir dañando la vida de la naturaleza: El Estado desarrollará... nuevas formas de producción de energías alternativas, compatibles con la conservación del ambiente (art. 379).

El BUEN VIVIR de los ciudadanos con los demás seres vivos es garantizado por la Constitución ecuatoriana al concebir a la naturaleza como un sujeto vivo, con derechos constitucionales propios.
En nuestra búsqueda, pues, de alternativas, caminando hacia una biodemocracia, las dos constituciones nos aportan los siguientes principios fundamentales:
  • convivir respetuosamente con la naturaleza y relacionarnos con ella como un ser vivo,
  • buscar una convivencia sostenible, con relaciones equilibradas entre los pobladores y la naturaleza,
  • respetar y proteger la tierra, utilizando racionalmente los recursos naturales renovables, y, como son limitados, hay que rechazar lo superfluo y buscar lo esencial para una vida digna para todos;
  • una visión integradora frente a la complejidad y diversidad de la vida.
Encontramos aquí principios que no están lejos del sueño de la «democracia ecológica» que defiende Vandana Shiva. Son principios fundamentales que representan una auténtica alternativa al actual sistema globalizante, homogéneo, acumulativo y monopolizante que pretende ser la única solución a la crisis que él mismo provocó.

Debata / dialogue / comente con su grupo:

  • Nuestras Constituciones políticas son muy respetuosas con los derechos humanos, pero enemigas de la naturaleza...
  • La naturaleza, la fauna, los bosques... no pueden votar, pero yo puedo representar con mi voto sus intereses...
  • La forma política máxima ya no puede ser la «demo»-cracia, sino la biocracia.

Wednesday, 20 April 2011

Global Alliance for the Rights of Nature -- a campaign for Rio+20

On Earth Day, April 22, the Global Alliance for the Rights of Nature launches an international campaign for the Rights of Nature to be recognized at the UN Rio+20 Earth Summit in 2012.

Global Alliance partners include the US Community Environmental Legal Defense Fund (CELDF); Ecuador's Fundación Pachamama and its supporters in the Pachamama Alliance; Cormac Cullinan's EnAct International; Maud Barlow's Council of Canadians; Global Exchange, and many other NGOs; its Advisory Council includes Vandana Shiva.
Reference books:
Cormac Cullinan, Wild Law: A Manifesto for Earth Justice (2nd ed. 2011); The Rights of Nature (2011); Does Nature Have Rights? (2011) online with the full article by the co-founders of Pachamama Alliance; what follows is an excerpt.

The Global Alliance for the Rights of Nature
By Natalia Greene and Bill Twist, co-founders of Pachamama Alliance in Ecuador

On the first days of September 2010, conscious individuals and organizations, with the background of having worked to promote the recognition and guarantee of Rights for Nature, met in Patate, Ecuador, in Hacienda Manteles, at the foot of the Tungurahua Volcano and gave rise to the Global Alliance for the Rights of Nature.

Recognizing that exploitation, abuse, and contamination have caused the destruction, degradation and disruption of Mother Earth (1), putting all life at risk through phenomena such as climate change; the Global Alliance [warns of] a multi-dimensional crisis and collapse of an unsustainable system based on accumulation and disrespect for nature.

The Global Alliance, convinced that we are an interdependent living community, and recognizing that ancient native communities have always defended Mother Earth’s rights because those rights are innate to their cosmovision (2), recognize that nature is not an object or commodity, but a subject of inalienable rights to exist, maintain and integrally regenerate its vital cycles, structure, functions and evolutionary processes.

Its objective is to encourage the recognition and effective implementation (3) of the Rights of Nature through the creation of a world network of individuals and organizations that through active cooperation, collective action and legal tools, based on Rights of Nature as an idea whose time has come, can change the wrong direction towards which humanity is taking our Planet.

In 2008, Ecuador became the first country in the world to include this recognition in its National Constitution. In the United States, more than 100 communities have included this recognition in their local ordinances. In April, 2010, Bolivia hosted the first Peoples Conference on Climate Change and the Rights of Mother Earth in Cochabamba. The Global Alliance… encourages the UN adoption of the Universal Declaration of Mother Earth Rights….

The Global Alliance, aims at becoming a platform to share the experience and expertise of its
By driving Rights for Nature into law and creating global, national and local jurisdiction and cases that guarantee these Rights, will serve as a starting point to reproduce this concept virally though the world, invading systems of thought and juridical systems. The world could be a different place if crimes against Nature could be dealt internationally in an International Rights of Nature Court, if humans understood that they we are part of nature and whatever we do to the planet we do to each other.

The Global Alliance for the Rights of Nature calls upon all organizations and people of the Earth to join in the Rights of Nature as an idea whose time has come. Mother Earth (3) and we, her children, are in extreme peril; we must unite and ACT NOW!

references to aboriginal traditions:
1 Pachamama: (Kichwa) Mother Earth, only broader, i.e. Mother Cosmos
2 Cosmovision: world view, philosophy of life
3 Minka: (Kichwa) collective community work for the betterment of all


Universal Declaration of Rights of Mother Earth
at April 22, 2010 World People’s Conference on Climate Change
 and the Rights of Mother Earth, Cochabamba, Bolivia

Preamble

We, the peoples and nations of Earth:
  • considering that we are all part of Mother Earth, an indivisible, living community of interrelated and interdependent beings with a common destiny;
  • gratefully acknowledging that Mother Earth is the source of life, nourishment and learning and provides everything we need to live well;
  • recognizing that the capitalist system and all forms of depredation, exploitation, abuse and contamination have caused great destruction, degradation and disruption of Mother Earth, putting life as we know it today at risk through phenomena such as climate change;
  • convinced that in an interdependent living community it is not possible to recognize the rights of only human beings without causing an imbalance within Mother Earth;
  • affirming that to guarantee human rights it is necessary to recognize and defend the rights of Mother Earth and all beings in her and that there are existing cultures, practices and laws that do so;
  • conscious of the urgency of taking decisive, collective action to transform structures and systems that cause climate change and other threats to Mother Earth;
  • proclaim this Universal Declaration of the Rights of Mother Earth, and call on the General Assembly of the United Nation to adopt it, as a common standard of achievement for all peoples and all nations of the world, and to the end that every individual and institution takes responsibility for promoting through teaching, education, and consciousness raising, respect for the rights recognized in this Declaration and ensure through prompt and progressive measures and mechanisms, national and international, their universal and effective recognition and observance among all peoples and States in the world.
Article 1. Mother Earth
(1)  Mother Earth is a living being.
(2)  Mother Earth is a unique, indivisible, self-regulating community of interrelated beings that sustains, contains and reproduces all beings.
(3)  Each being is defined by its relationships as an integral part of Mother Earth.
(4)  The inherent rights of Mother Earth are inalienable in that they arise from the same source as existence.
(5)  Mother Earth and all beings are entitled to all the inherent rights recognized in this Declaration without distinction of any kind, such as may be made between organic and inorganic beings, species, origin, use to human beings, or any other status.
(6)  Just as human beings have human rights, all other beings also have rights which are specific to their species or kind and appropriate for their role and function within the communities within which they exist.
(7)  The rights of each being are limited by the rights of other beings and any conflict between their rights must be resolved in a way that maintains the integrity, balance and health of Mother Earth.

Article 2. Inherent Rights of Mother Earth
(1)  Mother Earth and all beings of which she is composed have the following inherent rights:
(a)  the right to life and to exist;
(b)  the right to be respected;
(c)  the right to regenerate its bio-capacity and to continue its vital cycles and processes free from human disruptions;
(d)  the right to maintain its identity and integrity as a distinct, self-regulating and interrelated being;
(e)  the right to water as a source of life;
(f)   the right to clean air;
(g)  the right to integral health;
(h)   the right to be free from contamination, pollution and toxic or radioactive waste;
(i)    the right to not have its genetic structure modified or disrupted in a manner that threatens it integrity or vital and healthy functioning;
(j)    the right to full and prompt restoration the violation of the rights recognized in this Declaration caused by human activities;
(2)  Each being has the right to a place and to play its role in Mother Earth for her harmonious functioning.
(3)  Every being has the right to wellbeing and to live free from torture or cruel treatment by human beings.

Article 3. Obligations of human beings to Mother Earth
(1)  Every human being is responsible for respecting and living in harmony with Mother Earth.
(2)  Human beings, all States, and all public and private institutions must:
(a)  act in accordance with the rights and obligations recognized in this Declaration;
(b)  recognize and promote the full implementation and enforcement of the rights and obligations recognized in this Declaration;
(c)  promote and participate in learning, analysis, interpretation and communication about how to live in harmony with Mother Earth in accordance with this Declaration;
(d)  ensure that the pursuit of human wellbeing contributes to the wellbeing of Mother Earth, now and in the future;
(e)  establish and apply effective norms and laws for the defence, protection and conservation of the rights of Mother Earth;
(f)   respect, protect, conserve and where necessary, restore the integrity, of the vital ecological cycles, processes and balances of Mother Earth;
(g)  guarantee that the damages caused by human violations of the inherent rights recognized in this Declaration are rectified and that those responsible are held accountable for restoring the integrity and health of Mother Earth;
(h)  empower human beings and institutions to defend the rights of Mother Earth and of all beings;
(i)    establish precautionary and restrictive measures to prevent human activities from causing species extinction, the destruction of ecosystems or the disruption of ecological cycles;
(j)    guarantee peace and eliminate nuclear, chemical and biological weapons;
(k)  promote and support practices of respect for Mother Earth and all beings, in accordance with their own cultures, traditions and customs;
(l)    promote economic systems that are in harmony with Mother Earth and in accordance with the rights recognized in this Declaration.

Article 4. Definitions
(1)
  The term “being” includes ecosystems, natural communities, species and all other natural entities which exist as part of Mother Earth.
(2)  Nothing in this Declaration restricts the recognition of other inherent rights of all beings or specified beings.

Sign up in any of four groups on Facebook. All are linked to the Global Alliance for the Rights of Nature. Also Canadian Youth Climate Coalition. See videos of Maude Barlow (Council of Canadians), Vandana Shiva (Earth Democracy), and Shannon Biggs (Global Exchange) on Democracy Now 22 May, and GRIT-TV 20 May

Friday, 18 February 2011

El movimiento "Buen vivir"

Pintura: servindi, texto: ecologia.blog el 04 junio 2009

Las comunidades indígenas del Abya Yala o América defienden el concepto de el buen vivir, en oposición al “vivir mejor”, como un modelo de vida o de desarrollo más justo, más sostenible o sustentable, más ecológico. Se abre con especial fuerza en América Latina, hasta el punto que, recientemente, Ecuador y Bolivia han incluido el buen vivir en sus respectivas constituciones como el objetivo social a ser perseguido por el Estado y por toda la sociedad.

En oposición al vivir mejor occidental, al siempre vivir mejor de la lógica neoliberal, el buen vivir propone un modelo de vida mucho más justo para todos. Para que unos pocos vivan mejor, que es lo que sucede ahora en el Primer Mundo, para asegurar esas desmedidas demandas de consumo y despilfarro, tiene que existir un Tercer Mundo que provea de materias primas y mano de obra baratas. Muchos, en definitiva, tienen que “vivir mal” para que unos pocos “vivan bien”.

El buen vivir es, en cambio, muchísimo más equitativo. En vez de propugnar el crecimiento contínuo, busca lograr un sistema que esté en equilibrio. En lugar de atenerse casi exclusivamente en datos referentes al Producto Interior Bruto u otros indicadores económicos, el buen vivir se guía por conseguir y asegurar los mínimos indispensables, lo suficiente, para que la población pueda llevar una vida simple y modesta, pero digna y feliz.
***
Ver tambien Fernando Huanacuni Mamani: Buen Vivir/Vivir Bien - Filosofía, polítiacas, estrategias y experiencias regionales andinas. Lima 2010: Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas.

Et en français, Mines et changement climatique en Amérique Latine, « un cocktail explosif » !
 sur le Foro de las pueblos indigenas de Lima, nov 2010.